ES SU TURNO... OIGAN
La historia se convierte en una razón importante después de 30 años. Contarnos y escucharnos es nuestro privilegio y es por esa razón que llega el turno del relato como ponencia.
Me pregunto cuán importante ha sido nuestro quehacer en este tiempo y me remito al lugar común del estar. Todo se vuelve sentido en este presente que se nos es permitido compartir, porque después de tanto tiempo andado queremos volver a vernos en ese sentimiento de la buena nostalgia que vive para siempre en cada uno de nosotros. La Universidad se vuelve el lugar del retorno al momento del primer encuentro. Estamos juntos de nuevo después de 30 años. Un recorrido que se hace fundamental compartir y es por eso que estoy aquí.
Estoy aquí para hablar del teatro. ¡Que responsabilidad! Sobre todo cuando sabes que compartir tu experiencia de 30 años teatrales se vuelve un grano de arena ante la historia del Teatro con mayúscula. Pero lo curioso es el espacio en donde se desarrolla ese quehacer teatral. Es una historia dentro de la UCAB y se vuelve parte de todos porque hoy es esa Universidad la que nos acoge de nuevo en su sede para el lujo de la memoria compartida.
Y se me ocurre que esa historia se puede contar como una semana de trabajo. Todo se puede resumir en ese tiempo Bíblico. Será la cotidianidad de la vida que se revela cuando se me pide una ponencia para compartir con Uds., mis compañeros, la experiencia de quien decidió quedarse para siempre en la UCAB.
¿Hablar de todo lo experimentado?
¿Hablar de todo lo descubierto?
¿Hablar de todo lo pasado?
¿Hablar de un porvenir?
Sencillamente hablar...
Hablemos de una primera razón; la que mueve primero. Descubrir un por qué... Comencemos por el primer día.
Virginia Aponte
Ponencia en el Encuentro de la genereación del 74-UCAB
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